Portaventura

Este fin de semana pasado, aprovechando que los niños tenían el viernes fiesta en el cole por haber trasladado la Virgen de Begoña a ese día, aprovechamos para hacer un fin de semana extendido y matamos dos pájaros de un tiro.

Por un lado la tia Amaia tenía ganas de ir a PortAventura, así que nos hizo un “regalito” para que lo disfrutáramos en familia, y por otro lado a mi maridito al que le han caído 45 años, le habían preparado un viaje sorpresa a Ibiza algunos de sus amigos, sorpresa porque él no sabía nada hasta llegar al aeropuerto y casi subirse al avión. Estoy convencida de que yo serviría para una misión de esas “undercover”  de espía secreto (pero no, no trabajo en el MI6, como me bromeaba un amigo hace un tiempo al que le conté a los países que tenía que ir con mis proyectos….), porque es la segunda vez que o le preparo un viaje sorpresa del que no se ha enterado en ningún momento, o colaboro en la preparación del mismo, sin ninguna sospecha por su parte.

Además esta vez, ha sido creo incluso más “agradecido” el viajecito sorpresa porque con lo que le gustan a él los parques de atracciones, colas, y planes de este tipo, tengo que decir que me había sorprendido por las pocas “pegas” que me había puesto para ir, quitando las esperadas de poner ojos en blanco y suspiros-bufidos varios cuando hablábamos del tema, así como preguntas varias tipo “pero YO tengo que ir?” y respuestas esperadas de “Como no vas a ir, es algo que vamos a hacer en familia, y además tienes que venir, quien se va a montar con los niños???”

En resumen, que aunque en el momento de llegar al aeropuerto me confesó que “Oye, pues al final si que me apetece el plan de pasar unos días juntos y ver como lo disfrutan los niños…” creo que fue un cambio de planes bastante “aceptable”! cuando vio que le estaban esperando los amigos para embarcarle a un destino diferente.

Lo peor (y todo hay que decir que les duró el disgusto 10 min, hasta que se pusieron con el ipad en el avión) fue el disgusto de los niños cuando se enteraron de que aita no venía con nosotros, e íbamos a ser solo ama, la tía y ellos dos.

Fue una elección muy muy acertada la de cogernos ese viernes para aprovechar en Portaventura, ya que como no era fiesta en ningún otro sitio, el parque estaba casi vacío de gente, y como no había colas, pudimos (sí, pudimos…..) subirnos a todo lo que quisieron los niños y las veces que quisieron repetir. Y digo pudimos porque yo nunca me subo a nada, siempre voy con alguien al que o a la que le gusta subirse a todo y yo me quedo “aguantando las bolsas”, pero esta vez…. “me ha tocado” porque como los peques aun no llegan a 1.40, no se podían subir solos a las cosas asi que he “disfrutado” de las atracciones.

Iba yo con un buen surtido de sustancias de dopaje porque tal y como tenía la espalda aun, no sabía lo que aguantaría, pero surprise suprise!!! Subimos a la primera atracción “Estampida” una montaña rusa mas o menos cañerita (para mi, bastante) hecha de madera con listones de madera y que simula como su nombre lo dice a una estampida de vacas, y va haciendo “clac clac clac clac clac” según se va moviendo, y yo solo pensaba “Ay Dios ay Dios, como se me ocurre montarme a esto! Mi espaldita haciendo clac clac clac al mismo ritmo que los listones por los que íbamos…….”, vamos que salí tanteando el suelo a ver si aún podía andar y… como decía antes “surprise surprise”, no te fa, que se me habían quitado todos los dolores??? No me lo podía creer!!! de repente no me dolían nada las lumbares (que las tenia hechas un higo) ni la hernia (que me llevaba dando latigazos en plan ciática desde hace tiempo). Los niños me miraban asustados: “Ama ama, como estas? Como está tu espalda?” Y yo “Pues chicos, estoy la mar de bien….” Asi que respuesta de ellos “Bieeeeen, a Estampida a Estampida! Vamos a montarnos todos los días todo lo que podamos para que se cure ama!” Ay jooooopeeeeee que de la espalda bien pero a mi las montañas rusas…….  En fin que lo que no hagas por tus hijos y por tu salud…….

Y hablando de montañas rusas, mi cuñada (la mato) me convenció para montarme en una supercañera “Furius Baco” diciéndome “Te tienes que montar! De verdad, es una pasada, no es de caer de altura, es una sensación de supervelocidad en plan cohete” y pensé yo “Bueno, a ver, no hay muchas posibilidades de que me elijan para ir en uno de esos vuelos interplanetarios que están ya preparando creo yo, asi que voy a probar esto por una vez en la vida” Y jooooopeeeeeee madre mia, no pude ni chillar porque se te corta hasta el aliento (y mira que yo chillo chillo y chillo… que el niño que va al lado mio me dice “ama, no importa, tu agarrame la mano y chilla lo que quieras”).

Tambien y como teníamos las entradas incluidas, aprovechamos y pasamos a ver el otro parque “Ferrariland” que aunque pequeñito, tiene algunas atracciones buenas. Hay un simulador común de los que se sientan varias personas y te llevan por ciudades europeas volando por detrás de un Ferrari, y con sensaciones de olores, viento, agua, que es una pasada.

Está la torre de caída libre, y aquí mi hijo Jon me dio la sorpresa del viaje cuando se puso en la cola…. (siempre ha sido bastante miedica para este tipo de cosas) y le dije “Pero Jon, que te has confundido, que yo estoy aquí fuera esperando para que te puedas quedar conmigo ” y me dice “Si ama, y? me voy a montar!” Me quedé ojiplática, jamás hubiera pensado que iba a montarse en ese tipo de atracciones, pero en fin, después de salir más feliz que una perdíz se montó (y me hizo montar a mi!) en todas las atracciones de “caída” tipo montaña rusa de esas que “me encantan”….(en la de caida libre no eh? en esa noooooo), incluso esas de agua que me dan un miedo que para qué, y que después de montarnos 5 veces seguidas porque “no había cola” y en la última pillarnos en la primera fila, y además salpicarnos BIEN salpicados cuando subíamos  la otra barca que bajaba, ya por “pudor” tuve que quitarme la falda blanca que llevaba porque aunque me había puesto el bikini por debajo, iba en plan “Miss camiseta mojada” (falda en este caso).

En Ferrariland también hay una atracción nueva prueba ataques al corazón, que sube en vertical casi en una montaña rusa y se cae en vertical también (por supuesto a esa no me subí ni de coña! Gracias a Dios que era de mas de 1,40 de altura y en cualquier caso, no creo que la nueva valentía de Jon hubiese llegado hasta ese límite, así que si Alex hubiese tenido 1,40, se habría subido mi cuñada sola con mi otro hijo “Alex, el kamikaze”=.

En Ferrariland, también hay un simulador de Ferrari en circuito de carreras, pero que hay que pagar 15Eur y reservar hora para hacerlo, y que por supuesto no íbamos a hacer, hasta que un chico muy majo nos paró y nos regaló dos entradas ya pagadas que no les daba tiempo a hacer a ellos….. Los niños se quedaron llorando porque no llegaban a los pedales y lo tuvimos que hacer mi cuñada y yo, y en serio….. yo no se si eso es un simulador muy real, porque si es así….. 1) me tengo que poner a régimen, porque no me entraba el culo en el superhiperincomodísimo asiento del tubo metálico ese con forma de coche , 2) ya puedes estar en forma para entrar o salir, porque entre que yo estaba encajada y que de verdad! Es un tubo metálico, creía que no podía salir…….3) es para ingenieros! Por Dios, pero si tenía más botones que una cabina de avión! Como puedes estar pendiente de cambiar la marcha con una mano y una palanquita cuando te la estás pegando contra el muro del circuito porque no has frenado lo suficiente para dar la curva?…..4) que mareo por favor!!!! Yo que no me había montado (ni ninguno de nosotros) en ninguna de las atracciones que daban vueltas porque nos mareabamos, y salí de allí, entre las leches que me había dado, lo pendiente que estaba de no salirme en las curvas y de acelerar para no quedar en ridículo en el ranking que daban al final de la carrera con mis “compañeros” de atracción, salí mareadísima…. Ah! Y quedé la última! Hasta me ganó mi cuñada y una señora rusa que había por allí! Y yo que pensaba que a veces corro demasiado al conducir, parece que al final soy bastante cagueta…. Y ah! ya sé por qué el chico ese regalaba las entradas…. que majo el……

El tema de Halloween, pues si, la verdad es que si que estaba muy bien ambientado el parque, todo con telarañas, arañas, calabazas y monstruos, asesinos, fantasmas y vampiros saliendo y asustando a la gente (y sacándose fotos).

Yo creía que iba a haber algo más pero la verdad es que no lo hubiésemos disfrutado porque solo había dos atracciones en plan de miedo especiales de Halloween (el resto eran espectáculos), y eran dos pasajes del terror: uno, de la película REC, y otro el Texas Horror (y que había que pagar 5Eur extra).

Jon y Alex (especialmente el renombrado Jon el Valiente) llevaba dándonos la plasta 2 días con que quería ir al pasaje del terror de REC (qué pensaría que era!) no se, como 200 veces nos lo había dicho ya y le convenció a Alex también… así que allí fuimos, y compramos las entradas, para el pasaje, y nos dice la primera chica “Cuantos años tienen? Porque es para mayores de 12….” (Ay mi madre, que no habíamos preguntado!) y yo, como buena madre y tapándoles un poco para que no metieran la pata digo “10 y 12” (recuérdese que tienen 8 y 10 años), a lo que la chica me dice “Bueno…. Si te deja pasar el siguiente…..”

Asi que siguiendo el modelo de madre responsable, les digo “A ver, ahora cuando nos cojan las entradas al final de la cola, si os pregunta alguien, tú Jon tienes 12 años y tu Alex tienes 10 casi 11” Y los niños “Pero eso es mentira……” y yo “Ya ya….. pero no pasa nada, que si no, no nos dejan montar”. En cuanto llegamos al principio de la cola, la chica que cogia las entradas les miró y me preguntó “Cuantos años tienen?”, y yo “10 y 12” y me dice “Es que es para más de 12”, asi que madre responsable dice “Pero por tema de altura o de miedo??” y me contesta “De miedo”, asi que ni corta ni perezosa le digo “Ahhh entonces sin problema!!!!” Me miró así raro y nos dejó pasar.

En fin…. Cuando llegamos al túnel y Jon empezó a ver el humo saliendo, que estaba oscuro, los gritos de dentro, la música de película de miedo…. Jon el Valiente se desmoronó bastante y empezó “Ay que no, ay que no, que me he equivocado, que yo no quiero entrar ahí, que no que no que no, y se daba la vuelta para salirse del sitio….”, Vamos, que le agarré de la mano y mi cuñada de la otra (yo la otra la tenía ocupada con Alex) y le metimos para dentro porque después de la chaaaapaaaaa que nos había dado porque quería ir a REC….. pues que “Amen con las consecuencias!”.

Pasamos el pasadizo “entre penas, y penas” Jon tapándose los oídos y cantando para no oir los gritos, sustos y música de miedo, y Alex con la mirada fija en el suelo sin mirar a nada ni a nadie tirando de mí en plan “vamos a terminar esto cuanto antes!” (el pobre salío de allí y se puso a llorar en cuanto salío, hasta tiró a la basura una chapa que le había dado para que no le recordara la atracción, pero el pobre sufrió en silencio, que diferencia de personalidades!).

Tengo que decir que después del momento cumbre ese, y aunque decían los dos que no iban a poder dormir nunca más, no ha habido ninguna consecuencia psicológica al respecto, y no han vuelto a acordarse del susodicho pasaje…. (menos mal porque si no…. mi marido y mi madre me matan….)

Bookmark the permalink.

5 Responses to Portaventura

  1. Carmen says:

    Lo vivo con vosotros, parece que os estoy viendo y ….me parto!!!!!!!!!

  2. Begoña says:

    Jejeeje… muy bueno

  3. Blanca says:

    Jajajajaaaa
    Itzi eres un crack, nomse como te da la vida para todo…hasta te da tiempo a escribir!
    Y lo de REC???? Pero tú que quieres , gastarte la jubilacion en psiquiatras ??

    • Itziar says:

      Pero si eran ellos los que querian!!!
      Eso si, despues de haberlo visto, me acuerdo yo de cuando tenia 16 años y trajeron el Pasaje del terror a Bilbao y me cagué de miedo….! Asi que los pobres….

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.