La torrija

Tostada
La semana pasada me fui (excepcionalmente) a cenar con un par de amigas ya que las tres necesitábamos desconectar un poco. Digo excepcionalmente porque era un día entre semana y yo nunca hago eso, mi vida es bastante rutinaria, aunque a lo mejor rutinaria no es la palabra que mejor la describe!, pero en fin, que rara vez me permito un “placer” de ese tipo entre semana (placer = conversación y risas con mis amigas y una cenita no tan “light”).
 Empezamos y continuamos muy bien, unos pinchitos de pollo (crujientitos, muy ricos), mejillones al vapor (buenísimos aunque un poco pequeñitos), pulpo a la brasa (rico rico), y un descubrimiento….. berenjenas a la plancha, crujientes con unos chorritos de miel (impresionantes!!!).
Lo habíamos hecho fenomenal, y llegó el momento del postre, y mi amiga Amanda y yo decimos: “no no, sin postre”, a lo que mi amiga Bárbara responde: “Si si, TENEMOS que pedir la TORRIJA!, Aquí la torrija es IMPRESIONANTE, la mejor torrija que he comido en mi vida, mejor que en un restaurante Michelín de 4 estrellas, y ya sabéis que yo he estado en muchos! De verdad TENEMOS que pedirla!!!!!”
Respuesta de (todavía) chicas buenas “Bueeeeno, si es TAN RICA, cojamos una para las tres!” y sigue Bárbara: “NO NO NO, la torrija es enana, de crema y espectacular, pero ENANA (haciendo un cuadradito con los dedos), yo quiero una para mi sola”, y Amanda y yo “Bueeeeeno, pues una para nosotras dos y otra para ti”.
Decidido! Pedido a la camarera y seguimos de charleta… 
Al cabo de un ratito vuelve la camarera con dos platos y hace el ademán de ponérnoslos en la mesa y aquí que casi nos da algo….
Amanda: “No no, los chuletones no son para aquí!”
Camarera: “Mmmmmm, no no, que esto son las torrijas….”
Bárbara: “Las TORRIJITAS????? Ay Dios! Emmmmm (Sería aquí donde las había comido????….. a lo mejor no…?????)”
Amanda y yo: “Bueno, en fin, ya de perdidas al rio, vamos a ello!”

Allí que empezamos a intentar partir las “torrijitas” con la cuchara, y estaban tan caramelizadas las pequeñas torrijitas de “crema”, que no podíamos ni partirlas! 
Una vez conseguida la prueba, se podía escarbar dentro para hacer una especie de cuevecilla y sacar el contenido (que por cierto, “de crema nada”). En fin, que le dábamos la vuelta al plato, y aquello no se despegaba, ni caía para abajo! (No se cómo la despegarían para meter luego el plato en el fregaplatos, a lo mejor eran platos desechables…).
Bárbara: “Emmmmmm, creo que a lo mejor no era aquí donde comí las “mejores torrijas mundiales del mundo…”
En fin, que comer las “deliciosas superestupendas torrijitas enanas de crema” no las comimos, pero reírnos, nos reímos un buen rato…. (el resto de la comida bien bueno, tampoco voy a mentir…).
 
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3 Respuestas a La torrija

  1. star dice:

    Bogavante no, porque yo me comí ayer uno y…¡no, bogavante no!.

  2. Nat dice:

    A mi me parece una lengua

  3. Laura dice:

    le faltan las patas para parecer un bogavante…

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